Ecología

Los incendios forestales en la Amazonía y las causas políticas de los mismos

EL ILUSIONISTA DE SALTA.- En tiempos de redes sociales, la objetividad es un concepto bastante difícil de alcanzar. Quien tenga los altavoces más potentes y la mejor estrategia de marketing impone ‘su versión’ de la verdad. La catástrofe ecológica de los incendios forestales en la Amazonía no escapa a esta situación. Los portales de tendencias izquierdistas -muy comunes en Hispanoamérica- señalan a Jair Bolsonaro como único responsable.

Cadenas como Telesur (2019) afirman que el presidente brasileño ha incentivado a los ganaderos y agricultores a “ampliar la frontera agrícola”. El fuego es una manera bastante rápida de abrir grandes extensiones y las autoridades han ‘despenalizado’ este crimen. Sin embargo, casi ningún medio de comunicación informa sobre otro posible incitador: Evo Morales.

El mandatario boliviano utilizó los mismos términos (ampliar la frontera agrícola) en varios discursos televisados durante junio y julio de 2019. De hecho, uno de los mayores focos de llamas en la selva amazónica se encuentra en Bolivia. Aunque Bolsonaro se ha ganado a pulso todas las críticas al tratar de desviar la culpabilidad hacia las ONG.

Típica estrategia populista de colocarse como el agredido cuando en la práctica él es el agresor. Es imposible que el actual presidente de Brasil sea completamente inocente por los incendios forestales en la Amazonía. Menos después de sus constantes ataques a organizaciones ambientalistas y grupos de defensa de los derechos indígenas.

Las mafias están ganando

En realidad, gobiernos de distintas ideologías políticas han pasado por los países con parte en la Amazonía. Pero ninguno ha protegido a la selva eficazmente. La muerte del Amazonas allana el camino a organizaciones dedicadas a la minería ilegal y al tráfico de especies amenazadas. Las autoridades de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela llevan décadas permitiendo este saqueo.

En este contexto los gobernantes de estos países, o son demasiado inoperantes o son cómplices corruptos. En cualquier caso los perjudicados siempre son la naturaleza y las comunidades indígenas más vulnerables. Como la atención mediática es temporal, el foco de atención pasará a otra tendencia cuando se extingan las llamas… Pero el ecocidio y las mafias seguirán allí.

Por: Emiliano Olivares

Fuente: sup.news

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